02/09/2010
Hace un año que Ángela, de 32 años, tomó la decisión de vitrificar sus óvulos, esperando a tener una situación que para ella fuera la adecuada, en su caso, tener una pareja estable. Por eso, “el hecho de que mis óvulos estén congelados me aporta tranquilidad, ya que soy consciente de que con los años disminuye la fertilidad”.