La revista chilena “Paula” publica un amplio reportaje sobre un nuevo concepto de familia en este país andino titulado “Tengo dos mamás”. Comienza de esta manera: “imagínese que su hijo de 4 años le dice que un compañero no tiene papá, sino dos mamás. O que en la sala de parto contigua a la suya, una mujer da a luz acompañada de su pareja mujer. No es ciencia ficción: en Chile ya nacen y van al colegio hijos de madres homosexuales”. En este país, los criterios de quién puede y quién no realizarse un tratamiento de fertilidad, más allá de lo biológico, son fijados por cada clínica. El doctor Carlos Troncoso, director de la clínica IVI en Chile, apunta que “si bien en nuestro centro nos orientamos a parejas heterosexuales, con cierta frecuencia atendemos a mujeres solas o acompañadas de otra mujer. Aunque es raro que dos mujeres expliciten su situación, la política de nuestra clínica es contraria a cualquier forma de discriminación”.