Aspectos emocionales de la infertilidad
Después de muchos meses de espera, de tantas ilusiones que no culminan nunca en un positivo, tras la vista a un especialista se llega al diagnóstico de infertilidad. El diagnóstico ofrece una relativa tranquilidad, ya que presenta diferentes causas y razones que pueden dar explicación a lo que hasta ahora no se entiende: ¿que nos pasa? ¿por que nosotros? ¿Porque hemos esperado tanto? ¿Porque hemos priorizado otros aspectos de nuestra vida? ¿no nos merecemos ver crece, querer y cuidar a un niño en casa?

Tras la identificación del problema, se abre un abanico de posibles procedimientos que pueden ayudar a hacer realidad el sueño de ser padres. Pero hasta que se llega a dar este paso, muchas parejas viven con una angustia contenida ese deseo que no se materializa. La aparición de sentimientos de tristeza, de ira, de culpabilidad, de frustración sorprende y asusta; en la mayoría de las ocasiones se vive con silencio familiar y social este problema, pensando que algo tan personal y privado es propiedad de la pareja. De ahí la dificultad en la toma de decisión de acudir a un especialista y de contar y compartir con terceros, de alguna forma su intimidad personal, emocional y sexual, trasgrediendo así los límites de la pareja.
Tal es este cóctel de sentimientos, que durante todo este periodo se sorprenden a si mismos, poniendo diferentes excusas para no acudir a algunos acontecimientos sociales o familiares , de antiguos compañeros, amigos , primos..que por la edad común, a estas alturas ya han formado una familia- familia con niños- , y por otro lado, se ven asaltados por la infinidad de bebes, carritos, mujeres embarazadas, famillas adoptivas …..que se encuentran a su paso, en número tan increíblemente llamativo, que les hace sentir que ellos son los únicos que no lo han conseguido y de lo injusto de la situación que viven.
Pero el hecho de saber que hay muchas parejas que sufren este problema , que comparten esta misma dificultad para ser padres, y que se sienten igualmente desbordados, tristes, vulnerables, cansados , otorga en parte algo de tranquilidad, de sosiego , al advertir que es un problema más frecuente de lo que se cree a priori, problema que cuenta con diversos tratamientos, con altas posibilidades de éxito.
Por lo tanto , el primer paso es entreabrir la puerta que les aísla del resto y permitir que un grupo de profesionales, les escuche, les atienda , les aconseje, les cuide y les acompañe durante la etapa del diagnóstico y tratamiento, etapa no exenta de altibajos y dificultades pero con una clara intención, con un objetivo común, que no es más que el de ayudar en el camino del embarazo deseado.