Hay algunos períodos en el día a día que te hacen sentir más deprimido y desprovisto de recursos. Pero si te has preparado emocionalmente, encontrarás que estas ocasiones pueden ser manejadas. Es importante que recuerdes que no tienes que participar en actividades que te deprimen. Por ejemplo, en lugar de atender al cuidado de un bebé puedes planear algo especial que hacer ese día.
También tienes que estar preparada para situaciones que inicialmente son simples de afrontar pero que en este momento se convierten en circunstancias inabordables. Por ejemplo, formar parte de conversaciones focalizadas en el embarazo o en niños, conversaciones con amigas embarazadas durante tu tratamiento de la esterilidad. Puede que las vacaciones y cumpleaños te supongan un estrés adicional por el hecho de recordarte que el tiempo pasa y no tienes niños. Recuerda que estás en el camino para conseguirlo.
Otra dificultad pueden ser las visitas a los médicos. Verás mujeres embarazadas en la consulta y te enfrentarás a resultados negativos en los tests. Tú y tu pareja os plantearéis la posibilidad de abandonar el tratamiento. Generalmente, muchas mujeres viven el comienzo de cada ciclo menstrual como un suceso traumático desde el momento que indica que no hay embarazo después de un mes de esperanza y la necesidad de empezar de nuevo otra vez.
Con el fin de afrontar estas situaciones, en la Unidad de Apoyo Psicológico de IVI contribuiremos a construir esa fuerza emocional y a prepararte para estos sucesos que pueden ocurrir. Reflexiona acerca de esta clase de circunstancias y cuestiónate cómo reaccionarás. Un buena terapia es hablar con gente que haya experimentado las mismas emociones. Observa cómo se han desenvuelto y qué han hecho de diferente a ti.