La historia de Manuel, Flor y Sara
Desde hacía aproximadamente 12 años habíamos enterrado nuestras ilusiones de ser papás. Recuerdo que a poco de casarnos Flor me dijo: “Espero que Dios no me castigue con negar lo que más deseo en esta vida: Ser madre”.
"Pensábamos que nunca querríamos ser padres, pero nos equivocábamos."
No sé si fue una premonición, pero estuvimos intentando durante un tiempo conseguir ese tan deseado retoño pero el destino nos tenía guardado un calvario de sufrimiento y le echó un pulso a nuestra fe.
Visitamos varios centros, y nos sometimos a mil y una pruebas, pero sobre todo fue Flor quien lo tuvo más difícil porque se sometió a tratamientos a base de inyecciones hormonales, pastillas, etc, que le ayudaron a quedarse embarazada.
El camino fue enseñándonos las piedras
Fue uno de los días más felices de nuestra vida…….. Pero evidentemente no podía ser tan sencillo. Todo esto encerraba una segunda parte. A los diez días, tras seguir las pautas marcadas con un reposo cuasi absoluto, notó que algo no iba bien, y la mayor decepción cobró vida cuando se dirigió al baño.
Tan sólo ella sabe el mal trago que pasó y el tiempo que tardó en recuperar la alegría y la sonrisa, tan sólo yo sé lo mal que me sentí a pesar de intentar mostrarle mi fortaleza animándola cada poco.
(leer más)